Recorte de prensa
Fuente: Infoecología
Ecologistas en Acción ha presentado una queja contra el Gobierno regional de la Comunidad de Madrid ante la Comisión Europea por el proyecto de desdoblamiento de la carretera M-501, la denominada “carretera de los pantanos, por entender que este proyecto además de incumplir la normativa regional y nacional, va en contra de varias Directivas Europeas, aseguran en un comunicado. Ecologistas en Acción considera inadmisible que el Gobierno de Esperanza Aguirre funcione al margen de la legalidad vigente en materia ambiental y administrativa.
El pasado 25 de octubre, la Consejería de Transportes e Infraestructuras aprobó el proyecto de desdoblamiento de la carretera M-501. Esta aprobación -explican en un comunicado- se ha realizado fuera de cualquier procedimiento establecido y reglado por la normativa ambiental de la Comunidad de Madrid, del Estado español y de la Unión Europea.
El desdoblamiento de la M-501, cuenta con una Declaración de Impacto Ambiental negativa y con un informe realizado por un equipo formado por 42 expertos en diferentes materias del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el mayor organismo público en materia de I+D.
Estas circunstancias llevaron a la anterior Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Transporte a desestimar el proyecto, como así lo establece la Ley de Evaluación Ambiental de la Comunidad de Madrid, el Real Decreto de Evaluación de Impacto Ambiental de ámbito estatal y las Directivas Hábitats y Aves y de impacto ambiental de la Comisión Europea, señalan
Tras esa decisión y para mejorar la seguridad de la carretera la Consejería de Obras Públicas aprobó en diciembre de 2003 un plan de mejora de la carretera M-501. Este proyecto estuvo a punto de ejecutarse pero en la pasada primavera se paralizó todo el proceso al presentar un nuevo proyecto de desdoblamiento. A juicio de Ecologistas en Acción, la falta de transparencia con que está actuando el Gobierno regional está creando una grave situación de indefensión ciudadana. A pesar de que la normativa que regula el procedimiento administrativo obliga a que los actos de interés general estén debidamente motivados y se les de adecuada publicación, el Gobierno regional se ha negado, hasta la fecha, a publicar el acuerdo por el que se declaró de interés general la duplicación.
Debido a esta circunstancia el Defensor del Pueblo ha admitido a trámite una denuncia contra la Comunidad de Madrid. Ecologistas en Acción considera que la razón principal de esta negativa es la incapacidad de la Consejería de Transportes e Infraestructuras a justificar el proyecto sin incurrir en evidente ilegalidad.
Cinco ONG ecologistas en contra
Las cinco principales organizaciones ecologistas españolas se han mostrado en contra del proyecto, al igual que numerosos científicos. El informe realizado por el CSIC, en 2000, afirma que el desdoblamiento de la carretera M-501 supondrá, para el lince ibérico, una barrera infranqueable entre las poblaciones del norte y sur de la carretera. Hay que tener en cuenta que el proyecto aprobado en 2005 es mucho más agresivo que el que se planteó en 1997, esencialmente, por su mayor envergadura, aseguran.
Ecologistas en Acción ha denunciado estas irregularidades a la Comisión Europea y está convencido de que próximamente se abrirá un expediente de infracción contra España. Igualmente, la organización está ultimando diversos recursos, ya que la aprobación del proyecto de desdoblamiento supone múltiples incumplimientos de la legislación ambiental, tanto regional como nacional y de la normativa que rige las obligaciones de la administración.
Insertado el Domingo, 13 noviembre

Tras prestar juramento en un Pleno Extraordinario, que se desarrolló ayer con absoluta tranquilidad, Hilario Gabriel Ruda (PSOE), es ahora el nuevo Alcalde de La Adrada.
Al no poder realizarse el nombramiento de nuevo alcalde por mayoría absoluta, se utilizó el procedimiento previsto en la ley, de elegir para su proclamación, al cabeza de lista de la candidatura más votada en las pasadas elecciones, que resultó ser el concejal del PSOE, Hilario Gabriel Ruda.
En este pleno para la proclamación y juramento del nuevo alcalde, asistieron además de Hilario Gabriel Ruda, dos concejales del Partido Popular, y dos del APLA, no haciendo acto de presencia en el mismo, los ediles Amelia Marrupe, Luis Jonás, Eva López, Hortensia Martínez y Mariano Domínguez.
Sí estuvieron en cambio, Emilio del Bosque, de la Ejecutiva Provincial del PSOE; Ascensión Hernández, diputada provincial del PSOE de la zona; Rosa Jiménez, concejala del PSOE del Ayuntamiento de Casavieja y Cristina de Soto, del Secretariado de Organización del PSOE en Casavieja.
Por Luis Jonás VEGAS
Esa no es sino la duda desde la que planteamos el presente, tras comprobar los efectos causados por la todavía no lo olvidemos propuesta de modificación del Estatuto de Autonomía de Cataluña, en tanto en cuanto que todavía no se han diluido del todo los tambores de guerra que cada vez con más fuerza hacen resonar los dirigentes del P.P, bien sean éstos entonados por medios propios, por ejemplo a través de esa campaña que va a costar alrededor del …
…medio millón de Euros, los cuales, no lo olvidemos, pagaremos entre todos; o a través de métodos menos directos, como puede ser dotando de carnaza, eso sí, en este caso una buena pieza, a la densa red de prestidigitadores orales y chambelanes de corte resentidos que se pasean aún hoy por determinados medios de comunicación arrastrando sus miserias en forma de inquina por no poder encajar que, esta vez sí, han perdido, a pesar de que sigan buscando “viejas batallas” desde las que resucitar o encumbrar a “los héroes” ¿de la nueva España?
Una vez superada, si es que en éste caso no es demasiado pedir la connotación política, nos encontramos con que, en base a la Constitución Española, que rige a todos los españoles y cuyos contenidos se materializan en los Estatutos Autonómicos, incluido el Catalán; y a la interpretación histórica, varios han de ser los elementos que entren en juego a la hora no ya de promulgar, sino basta con promover, una revolución Social y Política del calado de la que hoy nos ocupa. Estos elementos deben ser al menos motivación, contenidos y, por supuesto, objetivos.
En el caso de la motivación, indiscutible para cualquiera que analice el problema desde el prisma de la objetividad, y sin apasionamiento, es evidente que es lo que sobra. A nadie se le escapa que hay pocos lugares en el mundo, y por supuesto dentro del Territorio Nacional ninguno, en el que tan arraigado esté la conciencia de pertenencia exclusiva a la nacionalidad derivada de su territorialidad.
Sin embargo, y como hecho relevante y no por ello menos curioso, observamos como esta motivación, que se supone en la mayoría de los fenómenos sociales el mayor agente de aportación de beneficios, se convierte, en el caso del problema catalán, en su mayor lastre, ya que a la mayoría de españoles les molesta sobremanera que el ciudadano catalán se defina como tal. El motivo, a muchos de esos españoles les gustaría poder gritar con la misma fuerza con la que lo hace el catalán, su condición de españoles. Como resultado, de nuevo el quiero y no puedo que tantas veces ha perseguido al habitante de España a lo largo de la Historia, se repite.
Los objetivos, alimentados y consecuencia de esta motivación, aparecen por ende no menos claros. Lograr la Autonomía en el más amplio de los conceptos que este manido término conlleva. Liberarse, aunque suene lamentable, de la “asimilación española”, que para ellos supone el formar parte de una Nación con la que no se sienten identificados.
Y, por último, aunque a mi entender formando la parte fundamental del entramado, los contenidos. Nadie puede pensar que un fenómeno del calado del que nos ocupa se gesta en un día, o se argumenta desde la potencial cabezonería de un grupo de iluminados.
Para que un movimiento como el tratado tenga visos de fructificar, ha de llegar al pueblo, asentarse en todos los estratos sociales que lo conforman, dar a cada uno de ellos la parte que quieren recibir, o al menos permitirles escuchar lo que quieren oír, y finalmente ser capaces de tejer una estructura lo suficientemente tupida como para aguantar los envites de la Historia.
Porque en el caso Catalán se han logrado estos objetivos de manera tan evidente, por dos motivos fundamentales: Se han ganado al pueblo para que luche por ello, y tienen elementos Culturales e Históricos que argumentan sobradamente ésta lucha.
Respecto a la veracidad de la primera afirmación, parece evidente que el “movimiento catalanista”, por llamarlo así, tiene, a efectos de lucha social, mucho terreno ganado de partida ya que, tal y como la historia se empeña en demostrarnos continuamente, será aquél que disponga de la fuerza que aporta la clase social más numerosa, la productiva, el que se asegurará la salvaguarda de sus intereses ya que será esta clase social quien garantice la vuelta a la normalidad y la redefinición de las estructuras una vez reconstruido el orden.
En lo que concierne a lo segundo, y citando de memoria, son elementos tales como la tenencia de una Lengua propia, sustentada en un Literatura y en una Historia de la Literatura lo suficientemente reconocida, con autores de renombre que publiquen sólo en esa Lengua; unido todo ello a la existencia de rasgos diferenciadores respecto al grupo mayoritario, a la vez que identificadores del grupo minoritario, los que identifican la presencia de una Cultura. Por ello, parece de sentido común reconocer que Cataluña tiene una Cultura, en el amplio sentido que la palabra adquiere, propia respecto a la del resto de miembros de España.
Lejos de empujar hacia las repercusiones que para los catalanes, y potencialmente para el resto de españoles puede tener la aprobación del Estatuto Catalán, el objetivo del presente es advertir de las nefastas consecuencias, en este caso innegables que puede tener el hecho de “obcecarse de manera irresponsable en tratar de impedir a cualquier precio su aprobación.” Así, partidos de calado y de trascendencia “nacional”, deberían manifestar más cuidado y respeto hacia los ciudadanos de toda España a la hora de referir sus estrategias, algunas de ellas de marcado carácter revisionista y segregacionista, antes de emprender una loca carrera enarbolando el cartel del todo vale, empeñados en demostrar una ficticia unidad de España en la que ya sólo pueden creer los mismos que hace setenta años se empeñaron el “imponer su liberación”, aunque para ello tuvieran que pasar por las armas a los que cometieron el error de mirar a España con unos ojos diferentes que los suyos, incluido un Presidente de Generalitat.
Una vez más el problema no radica en la excesiva velocidad del tren del cambio motivado por algunos, sino en el excesivo lastre del inmovilismo que algunos se empeñan en arrastrar. Curioso resulta que alguno de éstos, intente argumentarlo desde la legitimidad de una Constitución en la que no creen, y que en el mejor de los casos consideran la “menos mala” de las soluciones a ese problema que tuvo a España, a la suya y a la de todos, cuarenta años atrapada en el barro del inmovilismo y el oprobio.
LUIS JONAS VEGAS
La Adrada, octubre de 2005