III Mercado medieval de La Adrada. La fiesta

La Fiesta

Aunque el mal tiempo trató de deslucir su comienzo, no lo consiguió pues, indiferentes a la lluvia y al desánimo, adradenses y visitantes, muchos de ellos ataviados con sus vestimentas medievales, se congregaron en la Plaza de la villa y calles aledañas para participar bajo sus paraguas, de otra espléndida edición del Mercado Medieval, siguiendo las actuaciones y las actividades incluidas dentro del programa de esta entrañable fiesta que año tras año organiza el Ayuntamiento de La Adrada.

Pero salió el sol y una vez más, pregones, pasacalles, espectáculos de fuego en la corte, fakires, malabaristas, músicos y juglares divirtieron hasta la tarde del domingo con sus juegos a mayores y niños.

Los artesanos mostraron sus oficios y el mercado compuesto de pequeños y rústicos puestos artesanales de alfarería, fragancias, comidas, bebidas regionales, rastrillos, armas, pociones, pasteles, bollos, chorizos, morcillas, quesos, collares, ropa, pulseras, velas perfumadas y hierbas medicinales, entre otros, amenizaron el paseo por las calles de La Adrada, engalanadas como en ocasiones anteriores con banderolas y estandartes de múltiples colores.

El torneo y el banquete
Un espectacular Torneo medieval que abarrotó el recinto de La plaza de toros y el tradicional banquete medieval celebrado en una carpa junto al castillo que va a ser inaugurado el próximo día 4 de mayo, completaron este popular espectáculo de luz y color que tuvo este año, más que nunca, una extraordinaria concurrencia de visitantes, poniéndose de manifiesto una vez más la ilusión de los vecinos de este pueblo y el entusiasmo del actual Ayuntamiento en este espectáculo multicolor, humano, alegre, auténtico y singular.