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Por Luis Jonás VEGAS VELASCO
“No perdáis tanto el tiempo contando vuestra fortuna; ya habéis pervertido bastante vuestra existencia y vuestra vida desperdiciándolo en ganarlo.”
Así podemos enfocar el comienzo de lo que supone el cuarto y último de lo que hemos dado a entender como procedimiento para explicar de forma sencilla y somera, cuales han sido, a lo largo de la Historia, concepciones básicas y comunes, que han supuesto denominadores comunes en el devenir del Ser Humano y de las Sociedades.
Cuando M. Engels publica “El Origen de La Familia, de La Propiedad Privada y del Estado.” México, Fondo de Cultura Económica; describe tanto los elementos como los procesos básicos que pondrán de manifiesto el más revolucionario de los procesos sociales que el hombre ha conocido, La Economía.
Atendiendo y aceptando los principios básicos de la Antropología Social como válidos, resulta que el hombre, en su proceso evolutivo, se mantiene “socialmente equivalente” a lo largo de las tres cuartas partes del proceso. Sin embargo, en la recta final de éste proceso se desencadenan una serie de acontecimientos revolucionarios que acaban por disgregar a la Sociedad dando paso a la concepción individual y autónoma que por separado cada hombre tiene. Cada Sujeto adquiere concepción de su propio valor en tanto que es un ente diferenciado, y a partir de ese momento empleará toda su vida en manifestarla y reforzarla públicamente.
El fenómeno de la Propiedad Privada adquiere valor por sí mismo, extralimitándose y superando el rango que le confiere el hombre como creador del mismo, hasta el punto que éste sucumbe a las promesas que el sentido de la privacidad alberga: la propiedad genera diferencia, y la diferencia se identifica con el único sentido del poder.
Poder y Diferencia, que en definitiva no albergan sino la necesidad del hombre de desvincularse de lo común, de alejarse de las grandes concepciones globalizadoras para reconocerse a sí mismo. Sin embargo, para dar este paso con seguridad, sin correr el riesgo de avanzar con las dudas y los trompicones propios de la falta de previsión, se gestan sistemas ideológicos varios, cuya esencia de pensamiento estriba no ya en marcar las directrices de los hombres entre sí, sino que esto se ve suplantado por un conjunto de ideas que regulan la relación del hombre con sus semejantes …en función de su Capacidad Económica.
El resto se ve venir sólo. Concepción de Sistemas Ideológicos cuyas ideas son juzgadas a partir del resultado económico que promueven ¿Capitalismo? ¿Comunismo?. Elaboración de esquemas vitales y judiciales coherentes con los anteriores sistemas ideológicos ¿Justicia distributiva? ¿Justicia Retributiva?…
Asistimos en definitiva al mayor fenómeno de macrofagia social de la Historia. La Economía, un medio, un instrumento de la Sociedad concebido para reforzarla, acaba por desvinculares de ésta, y de sus participantes, convirtiéndose por sí misma en un fin, que a veces lleva a los individuos compositores de esa Sociedad a perder la cabeza.
Luis Jonás VEGAS VELASCO
La Adrada 2005

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