La climatología adversa hace prever una de las peores campañas de incendios de los últimos años
Como novedades, este año el operativo cuenta con diez cuadrillas de primer escalón –de actuación inmediata, ubicadas en Candeleda, Casillas, El Arenal, El Tiemblo, Guisando, Hoyo de Pinares, La Adrada, Lanzahíta, Poyales del Hoyo y Santa Cruz del Valle
Recorte de prensa
Fuente: Ávila Digital

Las previsiones apuntan a que este verano será uno de los peores en cuanto a incendios forestales debido a las condiciones climatológicas, especialmente en el sur de la provincia. La Junta de Castilla y León dispondrá en el operativo especial de extinción de más de 600 profesionales, cuatro helicópteros -entre ellos el del Puerto del Pico- y numerosos medios terrestres, que suponen un gasto inicial de 4.290.000 euros.
Las zonas de mayor riesgo de fuego se concentran en el sur de la provincia, Valle del Tiétar y Sierra de Gredos, por las dificultades y las temperaturas, explicó ayer el delegado territorial de la Junta, Francisco José Sánchez.
Este año, la situación climatológica “atípica y adversa”, con escasas precipitaciones y una humedad residual tanto en el suelo como en la atmósfera “es mínima” y las temperaturas en mayo y junio “han sido más altas de lo habitual”, por lo que se ha preparado “un operativo flexible y graduado a las circunstancias”.
En lo que va de año, se han registrado ya 116 incendios en la provincia –cuando la media anual es de 150-, que afectaron a poco más de hectáreas de arbolado y a “bastantes más hectáreas de matorral y pasto”, apuntó el jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente, Juan Manuel Pardo.
Medios de extinción de incendios
Aunque el grueso del dispositivo especial de lucha contra incendios forestales entrará en funcionamiento el 1 de julio y permanecerá en activo hasta el 30 de septiembre, con posibilidad de prolongarse, desde el 27 de mayo ya han comenzado a trabajar varios efectivos y medios y el 17 de junio se sumarán más dispositivos.
En total, la Junta de Castilla y León dispondrá de doce puestos de vigilancia, 32 motobombas –7 propias y 25 conveniadas-, 26 cuadrillas terrestres y doce helitransportadas –9 de la Junta, con 36 operarios, 9 técnicos forestales y 6 pilotos, y 3 del Ministerio de Medio Ambiente-.
También se compone de dos retenes de maquinaria –uno más que en 2004-, y cuatro helicópteros –tres de la Junta, con base en Piedralaves, El Barco de Ávila y Cebreros y otro más del Ministerio en la base del Puerto del Pico-. A estos medios se suman más de 600 profesionales, la colaboración ciudadana y del Seprona de la Guardia Civil.
La provincia de Ávila cuenta además con una Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BRIF), formada por dos técnicos de coordinación, un técnico regional y 40 agentes medioambientales especializados en investigación de causas de incendios. En este sentido, Sánchez destacó que en 2004 se realizaron 64 investigaciones de las que 25 pasaron a disposición judicial.
Novedades
Como novedades, este año el operativo cuenta con diez cuadrillas de primer escalón –de actuación inmediata, ubicadas en Candeleda, Casillas, El Arenal, El Tiemblo, Guisando, Hoyo de Pinares, La Adrada, Lanzahíta, Poyales del Hoyo y Santa Cruz del Valle-.
Además, se mejora la dotación tecnológica de los centros de mando –predicción meteorológica y simuladores de fuego-, en prevención y extinción, se utilizarán en las descargas de agua sustancias químicas retardantes de la combustión, y se realizarán análisis de riesgo.
Insertado el Miércoles, 15 junio

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