Nació en Úbeda (Jaén) hacia 1440 y murió en Cuéllar (Segovia) en noviembre de 1492.

Beltrán de la Cueva, nombrado duque de Alburquerque por el Rey Enrique IV “El impotente”, se incorporó en la corte de Enrique IV como paje, y gracias a sus excelentes relaciones con el monarca, fue rápidamente ascendiendo de cargo, hasta llegar en 1461 a formar parte del Consejo del Rey.

Es precisamente en este año 1461, cuando el señorío de La Adrada pasaría del linaje de Álvaro de Luna, muerto ocho años antes, a D. Beltrán de la Cueva.


Escudo de D. Beltrán de La Cueva

 

 


Beltrán de la Cueva


Escudo de armas de D. Beltrán de La Cueva a la entrada del Castillo de La Adrada

Beltrán de la Cueva dividió la comarca en dos señoríos, por una parte La Adrada con los pueblos de su entorno y por otra Colmenar de las Arenas, al cuál cambió su nombre por el de Mombeltrán, del cual dependían los lugares de Arroyo Castaño, Santa Cruz, San Esteban, Serranillos, Villarejo, Cuevas del Valle, Lanzahita, Pedrobernardo, Las Torres, Mijares, Gavilanes, y La Higuera.

Muchos de sus enemigos le señalaron como el verdadero padre de la hija de Enrique IV, Juana, llamada por ese motivo, la Beltraneja.

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