El pueblo de La Adrada disponía de varios molinos de harina, aceite y papel cuyas ruedas hidráulicas se movían con la fuerza impulsora de los torrentes de agua procedentes de la montaña y también con la fuerza de un par de mulas en el caso de los molinos de aceite situados en Los Machacalinos y en La Reguera.

 

Foto tomada en el año 2002 de las ruinas del Molino de las Máquinas.
En los molinos de papel se molían trapos viejos de cáñamo y lino hasta ser reducidos a pasta de papel, para ello se utilizaban grandes mazos que golpeaban continuamente los tejidos mientras una corriente de agua iba quitando las impurezas.

La pasta resultante se volvía a secar, se prensaba y se obtenía de ella la hoja de trapo. con la que se fabricaba papel de estraza en la que se imprimía posteriormente en Toledo la bula de “La santa cruzada”.

La Adrada llegó a tener hasta siete molinos de trigo, dos de aceite y cuatro fábricas de papel a lo largo de la Garganta de Santa María conocida también como “el río de los molinos”, El Molino, Las Máquinas, El Momblanco y El Castañarejo; los cuatro terminaron en poder de los frailes del Monasterio de El Escorial.

Sobre los Molinos de papel de la Villa de La Adrada, se ha publicado un libro con ese título de Martín González del Valle, cuya lectura resulta muy interesante por ser un estudio cuidadoso y muy detallado de las fábricas de papel que alteraron de forma muy positiva la vida económica y social del pueblo de La Adrada.



Ruinas del molino de Momblanco 


Ruinas del molino de Momblanco

 


Cuba y prensa de papel típicos de un molino de papel del s. XVII

 

Ruinas del molino de Momblanco

 

Ruinas del molino de Momblanco