Desde su inauguración en mayo de 2004, el castillo ha sido abierto
al público para que pueda contemplarse la rehabilitación
y las salas que cobijan al Centro de Interpretación Histórica,
lugar que será también, a partir del otoño de 2004,
escenario permanente de actividades socioculturales a través de
una futura fundación.
El Castillo es, gracias a la fundamental presencia de la Institución
Gran Duque de Alba, un Centro de Interpretación Histórica
para la propagación de la cultura, el turismo y el entorno medioambiental
del Valle del Tiétar, así como de la historia y del proceso
rehabilitador del propio castillo, teniendo también como cometido
acoger una gran cantidad de actos culturales, como conciertos, obras de
teatro, etc.
Otro de los objetivos es fomentar la tradición y la cultura
del Valle entre los propios habitantes y extenderla al mismo tiempo al
resto de Castilla y León.
Una figura de un soldado de guardia, vestido al modo de un alabardero
de la primera mitad del siglo XVI, recibe al visitante.
El centro acoge una docena de estancias donde el viajero se empapa de historia sobre los primeros pobladores del valle, los vettones, -cazadores y recolectores de la segunda edad del hierro-, y de su vida en los castros. De las costumbres de los lugareños del valle a lo largo de los tiempos hasta hoy dan constancia las maquetas, textos e ilustraciones sobre la romanización, los visigodos, las invasiones musulmanas, los concejos, los señoríos y el mundo rural tradicional.
Diversos panelesofrecen datos sobre la diversidad ecológica de la treintena de pueblos del sur de Avila, Madrid y Toledo a los que da nombre el afluente del Tajo y en cuya depresión de 2.000 metros en la Sierra de Gredos se encuentran representadas prácticamente todas las regiones bioclimáticas.
Las ilustraciones reflejan además con minuciosidad el mundo rural tradicional de los cerca de 170.000 habitantes del Valle, plagado ahora de urbanizaciones y viviendas .