Charcas y gargantas
Uno de los atractivos de La Adrada reside en sus gargantas y pozas de agua cristalina, naturalmente bellas, como las que podemos contemplar en estas fotografías.
Charco de La Hoya
Así dice el cartel: “Para los niños del pueblo, bañarse en él y pasar bajo su “chorrera”, era todo una acto de valor. Hoy no podemos bañarnos, pero su belleza natural afortunadamente persiste y bien merece gozar de ella. Aguas arriba se encuentra la “antigua fábrica de la luz”.



Caminando por los frondosos bosques de La Adrada, nos cruzaremos con un sinfín de pequeños arroyos y remansos de agua cristalina como la de esta fotografía, en la que podemos ver, como el agua, con continua y suave cadencia, discurre entre las rocas.
La Yega
Al final del camino existen unas bonitas cascadas de agua estupendas para bañarse y zonas para tomar el sol muy tranquilas. Aunque el camino de acceso es muy malo merece la pena ir, siempre y cuando se tenga mucho cuidado con el coche. Naturalmente siempre queda la opción de ir andando que es más sano y saludable.
La Charca de La Pinara
La Pinara, acondicionada como piscina natural es un atractivo más para aliviar los calores del verano.















